La
zona arqueológica se localiza a 128 kilómetros al sur de la ciudad
de Cancún, en el estado de Quintana Roo. Se accede por la carretera
federal número 128.
Recibió su nombre a principios de siglo, al parecer, por los muros
que lo rodean en tres de sus lados, ya que Tulum significa en maya
“Cerco, seto o muralla”.
Se considera, además, que su nombre original fue Zama, que quiere
decir “Amanecer”, lo que concuerda con la situación geográfica de
la ciudad, donde se aprecia, diariamente, la salida del sol. La
ciudad prehispánica se encuentra construida sobre un acantilado
frente al Mar Caribe; sus restos se extienden seis kilómetros a
lo largo de la costa. El centro de la zona está protegido por la
muralla y lo forman edificios público-administrativos, cívicos y
religiosos. La muralla corre por los lados norte, sur y oeste; en
tanto que por el lado este limita con el mar. Por fuera de la fortificación
se concentran las zonas de habitación.
Con
base en varias investigaciones se sabe que la ocupación de Tulum
ocurrió en el periodo Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.). De cualquier
forma, como en el caso de otras ciudades prehispánicas, su origen
puede remitirnos a épocas anteriores, ya que el dato más antiguo
obtenido del sitio se relaciona con el hallazgo de una pequeña estela
que lleva esculpida la fecha correspondiente al año 564 d.C. (periodo
Clásico).
También
se puede hacer referencia a la llamada estructura 59 la cual muestra
rasgos arquitectónicos característicos del periodo Clásico. Sin
embargo, los estudios realizados hasta la fecha demuestran una ocupación
más bien tardía. Se observa que la región, en general, estuvo densamente
poblada para el Posclásico Tardío.
Durante su apogeo, Tulum, fungió como un importante punto costero
que vinculaba el comercio marítimo con el terrestre, el cual llegó
a desempeñar un papel preponderante en su economía. Hubo una fuerte
actividad comercial tanto a nivel regional como con lugares distantes;
esto se hace evidente en algunos restos arqueológicos como silex
y vasijas cerámicas de la península; obsidiana y jade de Guatemala,
y cascabeles y anillos de cobre del altiplano mexicano.
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